Frank Miller,en los extras del dvd de 300, hablando de cuando conoció la historia de Leónidas con 6 años:
Quedé impresionado, un héroe no era un tío con traje, ni vitoreado al final de cada historia, como Harry Potter. Era alguien que hacía algo porque era lo correcto, alguien cuyos beneficios ocurrían tras su muerte y alguien dispuesto a morir anónimamente.
Estaba hoy en la farmacia comprando unos medicamentos y al lado mio he visto algo que me ha recordado mis clases de ética profesional. La farmaceútica intentaba explicar a un señor que no tenían un medicamento de la marca que le habían recetado pero que lo tenían de otra y era igual. El señor decia que confiaba en ella y que se lo llevaba; mientras que esta se esforzaba una y otra vez en que el señor mirase las cajas de ambos medicamentos para comprobar que efectivamente eran el mismo compuesto. La farmaceútica estaba actuando correctamente, aunque parezca que era una pesada por “obligar” al señor que comprobarlo, ya que estaba asegurándose de que este lo comprendía perfectamente. Estaba evitando un mal frecuente, el paternalismo.
Es muy difícil que me guste una canción y su videoclip al mismo tiempo. Pero con la canción y videoclip que aquí presento me encantan por separado y juntos. Adoro el vídeo en blanco y negro con esa estética de los 70. Por no hablar del nombre del grupo, espectacular.
Leo en Barrapunto que en “La nueva España” (Periódico Asturiano) han escrito un editorial lamentándose de la falta de profesionales en el sector TIC.
Mucha falta de ética tienen en ese periódico realizando un escrito tan partidista con las empresas o si queremos pensar bien, simplemente ignorancia.
Profesionales hay por paladas, lo que quieren las empresas es una situación de mercado en la que los profesionales trabajen por 800 euros y eso se acabó señores. Los estudiantes están muy bien informados de la situación del mercado y prefieren otras ramas. Si ustedes desean conservar a los profesionales piensen en sueldos de 21000-24000 euros en lugar de 12000-13000.
La falta de profesionales cualificados es en la actualidad el único quebradero de cabeza del sector. Hasta el punto de que existen compañías que han frenado proyectos porque no se atreven a asumir encargos de envergadura por temor a incumplir sus contratos. No hay dificultades para encontrar clientes, ni ideas, ni productos novedosos. Por paradójico y sorprendente que resulte, sólo falta personal
Y dicen que el asunto tiene dimensión europea:
Las empresas tecnológicas de todo el mundo atraviesan por situaciones parecidas. Cataluña dio este verano la voz de alarma. Alemania flexibiliza las normas de inmigración para importar ingenieros de la India. Europa necesita en estos momentos 400.000 informáticos.
A lo mejor lo que falla es el análisis que se hace:
Con 40.000 parados registrados, de ellos 6.000 universitarios, que un sector, a quien todos atribuyen una importancia vital, no logre encontrar profesionales estando dispuesto a contratarlos de manera inmediata, en puestos de trabajo de calidad y con salarios -competitivos en términos de poder adquisitivo- que se han visto fuertemente revalorizados en el último año y medio revela que algo falla.
¿Los salarios, quizás?
Pero ¿por qué han dedicado el editorial más leido de la semana a un tema como este?
A mi entender, es en este párrafo donde está la clave:
La llegada de un buen puñado de multinacionales a la región ha desatado una puja por los empleados más cualificados, que está agravando la carencia, al tiempo que introduce un factor de distorsión. [...] Las empresas multinacionales cuentan con la ventaja añadida, aquí y en otras comunidades, de entrar arropadas por los respectivos gobiernos regionales, con subvenciones reforzadas en algunos casos tras fomentar una verdadera puja entre autonomías a ver cuál de ellas aporta más ayuda por empleo generado.
Esas ayudas pueden situarse por encima de los 20.000 euros por puesto de trabajo creado. Pero en ningún caso deberían ser indiscriminadas, sino limitarse a los puestos de trabajo realmente nuevos, es decir, a profesionales que se traigan de fuera de Asturias o que se rescaten de las listas del paro.
No se debieran contabilizar como subvencionables los «fichajes» procedentes de empresas asturianas.
Alguna de éstas ha calificado abiertamente de «canibalismo» esa práctica, que introduce un elemento de desigualdad en el mercado, en perjuicio de las empresas que ya estaban aquí.
La comunidad Smalltalk desarrolló la manera de reducir el acoplamiento entre la presentación y la lógica de negocio mediante el patrón MVC (Modelo-Vista-Controlador) en los años en los que los programadores no eran biólogos con un curso de 90 horas de java.
Se trata de colocar una capa de objetos de negocio separados claramente de la lógica de presentación. El controlador administra la navegación entre vistas, procesa las entradas de usuario y “juega” con los objetos del dominio. En los entornos web este modelo se llama “Model2″ y es una adaptación a aplicaciones web sin estado. El navegador llama a un controlador a través de los estándares web. El controlador interactúa con el modelo para obtener los datos y validar la entrada del usuario. Después, el controlador llama al generador de vistas; este genera la página web que finalmente verá el usuario.
Para celebrar mi digi-evolución a Ingeniero en Informática he decidido cambiar el “theme” del blog por uno más vistoso. Por otra parte y ante las másivas peticiones en forma de cadenas de entrada desde buscadores voy a explicar brevemente lo que es la complejidad ciclomática:
Métrica del software que proporciona una medición cuantitativa de la complejidad lógica de un programa. Define el número de caminos independientes del conjunto básico de un programa y nos da un límite superior para el número de pruebas que se deben realizar para asegurar que se ejecuta una sentencia al menos una vez.
Ví la Fórmula 1 cuando daban trozos en la segunda cadena. Ví la muerte de Senna en directo por Tele5 cuando ponían anuncios de “Locos por el mix”.Ví la F1 en La2 cuando no se escuchaba nada más que la “paella de Fretzen”. Pero desde que este espectáculo regresó a Telecinco de la mano del éxito de Alonso se me han quitado las ganas de verlo.
Ahora todo el mundo sabe de motor, de repostajes y de todo. No me molesta, es la popularización del espectáculo. Lo que me molesta de manera suprema es la “futbolización irracional” con la que se vive en este país. ¡Todos con Alonso, todo es una conspiración contra nuestro campeón! gritan los periodistas pesebreros. No señores; Alonso es un buen piloto pero si quiere demostrar que es un campeón que apriete los dientes y gane. Debe callarse porque debería estar agradecido por estar en la escudería más importente del negocio; una escudería que representa en la historia de la F1 mucho más que lo jamás representará F.Alonso.